Bienvenidos

  • Fondo-blog-c-olivieri

¿Igualar hacia arriba o hacia abajo?: La nueva ley universitaria

¿Se acuerdan cuando eran chicos y a veces la profesora decía “si alguien se porta mal, todos se quedan castigados en el recreo”?  Y, por la incapacidad de una profesora para enganchar a unos cuantos alumnos que desobedecen, los que hacen las cosas bien también sufrían las consecuencias.

 

Algo así sucedió con las universidades en nuestro país que, habiendo algunas –tanto públicas como privadas– que debían ser censuradas porque no estaban haciendo las cosas bien, se introduce la nueva ley universitaria en julio de 2014 generalizando injustamente a todo el sector y asumiendo que todas las universidades eran malas. 

 

El Minedu asume desde esa fecha, el licenciamiento, la supervisión y también la acreditación de las universidades con una propuesta controlista que ignora los aportes de las universidades buenas que sí tenemos en nuestro país. Universidades que entraron con propuestas innovadoras, conectadas con el mercado laboral y que, gracias a su calidad y dinamismo, compiten y crecen sanamente porque los usuarios reconocen que añaden valor y que obtendrán el retorno de sus 5 años de inversión con buenos empleos y sobre todo con una sólida formación. 

 

El problema de la ley es que reduce la libertad de las universidades para innovar y enriquecer sus propuestas porque ahora deben funcionar en un marco asfixiante.  La consecuencia: Se frena la innovación y la mejora en la calidad educativa.

 

Es una ley que nace con un buen objetivo:  mejorar la calidad de la enseñanza universitaria. Pero lo que está logrando es igualar la educación superior, pero igualándola hacia abajo.  Es decir, es una ley distanciada de su objetivo primario.

 

Algunos ejemplos:
Docentes de talla mundial: Uno de los principales actores en clase son los docentes.  Ellos movilizan el conocimiento añadiendo valor en clase y motivando a sus alumnos a aprender.

•    Igualar hacia abajo: La ley exige que los docentes que hayan estudiado en el extranjero deben validar sus títulos con una apostilla de La Haya y, luego, en la Sunedu.  Procedimiento caro que toma meses y desanima a muchos candidatos a docentes por horas a compartir sus experiencias.  Es decir, se puede contratar en segundos a un egresado de la peor universidad peruana, pero no a un egresado de Harvard, Oxford, Yale, etc.

•    Igualar hacia arriba: Generar incentivos para contratar a docentes con estudios en el extranjero que traen al aula las últimas tendencias y exigencias de sus disciplinas delegando a las mismas universidades que contratan la validación de los títulos.  Las universidades serias no van a poner en riesgo su reputación y credibilidad contratando docentes sin credenciales en un mundo tan interconectado en el que fácilmente uno se entera de la verdad o del engaño.


 
Alumnos competentes: Los egresados de las universidades van a competir con egresados de universidades locales e internacionales por lo que deben estar preparados para indagar y participar de discusiones enriquecedoras con personas de diferentes formaciones y perfiles.

•    Igualar hacia abajo: La ley prohíbe la convalidación de créditos de alumnos que hayan seguido estudios en universidades fuera del Perú.

•    Igualar hacia arriba: Permitir que las universidades empleen sus criterios para convalidar cursos de quienes hayan estudiado fuera, ya que es enriquecedor contar con alumnos en clase que vienen con ideas diferentes a las locales y con altos estándares para elevar la exigencia dentro del salón y enriquecer el intercambio de conocimiento y cultural entre alumnos.

 

Empoderar a los buenos estudiantes: Permitiéndoles que planifiquen sus estudios según sus necesidades y recursos.

•    Igualar hacia abajo: La nueva ley no permite que un alumno termine su carrera en menos de 5 años.  Es decir, si un alumno decide avanzar cursos en verano en lugar de ir a veranear a algún balneario, puede hacerlo, pero si termina sus estudios antes de los 5 años no se puede graduar.

•    Igualar hacia arriba: Confiar en la capacidad de los estudiantes para organizarse y planificar sus estudios para que puedan terminar sus carreras en menor tiempo y, así, poder insertarse en el mercado laboral antes.

 

Acceso a educación de calidad para todos: Inclusión educativa dando acceso a personas de provincias a universidades en Lima sin tener que desplazarse.

•    Igualar hacia abajo: La ley prohíbe que uno obtenga un grado universitario siguiendo más del 50 % de clases online porque desconfía de lo que se ofrece al mercado. 

•    Igualar hacia arriba: Crear una acreditación para programas 100 % online que evalúe el diseño instruccional y la tecnología para garantizar el logro del aprendizaje y, así alumnos de zonas remotas del Perú puedan acceder a educación de mayor nivel sin viajar a Lima.

 

El Estado como socio para promover la calidad universitaria: El Minedu debe recordar que su rol es facilitar el desenvolvimiento de calidad del sector educativo, destrabando y  con una actitud constructiva.

•    Igualar hacia abajo: El diseño y concepción de la Sunedu se centra en crear un ente fiscalizador y controlador cuya labor es detectar las fallas y castigar.

•    Igualar hacia arriba: Una Sunedu cuyos evaluadores tienen una cartera de universidades que supervisar, pero cuya evaluación del desempeño y sus bonos están asociados al éxito de las universidades bajo su supervisión. La calidad de las universidades tiene que ser parte de la cultura y eso no se consigue con amenazas y sanciones; se consigue con objetivos compartidos, con compartir mejores prácticas y con incentivos bien dirigidos.


  
Carreras que siguen las últimas tendencias en el campo laboral local e internacional: para asegurar mejor competitividad de nuestros egresados que hoy compiten con personas de diferentes nacionalidades tanto para puestos locales o internacionales.

•    Igualar hacia abajo: La Sunedu, a cargo de su personal experto, está a cargo de aprobar qué programas nuevos lanzan las universidades.  

•    Igualar hacia arriba: Qué mejor que las mismas universidades para diseñar y lanzar los nuevos programas ya que son las universidades a través de sus facultades las que tienen los mejores expertos por especialidad.  No hay forma que la Sunedu tenga tantos expertos como carreras existan.  Por otro lado, son las universidades, motivadas por mantener su competitividad, las que constantemente están siguiendo las últimas tendencias a nivel mundial y que – a través de sus investigaciones y reuniones de validación de propuestas con sus consejos consultivos, empresas locales e internacionales (ya que tenemos que formar profesionales conectados con el mundo) – pueden proponer carreras novedosas que en nuestro país no existen.

 

Tenemos un nuevo gobierno. Un gobierno que entra con ideas frescas y proponiendo reformas para modernizar y, sobre todo, destrabar al país.  Un gobierno que también tiene el tema de la educación como componente para hacer despegar al país.


 
Por la formación y experiencia internacional del mismo ministro Saavedra, creemos que congeniará mejor con sus nuevos colegas ministeriales y se sentirá también refrescado para mirar el sector de educación superior de forma constructiva ayudando a destrabar algunos nudos, visitando y conociendo las universidades y confiando en que sí hay universidades que hacen las cosas bien y muy bien. 

 

Además, por ahí se anima a eliminar una de las trabas para permitir que personas mayores de 70 años puedan ser profesores universitarios y – quien sabe -  tal vez podríamos tener el lujo de contar con Pedro Pablo Kuczynski como docente porque con la ley actual puede ser presidente, pero no profesor.

Categoría
Tags
Banner de la Facultad de Ciencias Empresariales