Director ejecutivo de EPG USIL

Giner Ordoñez, director ejecutivo de EPG USIL, conversa en esta entrevista acerca de los aspectos que han ubicado la institución que dirige en el top ten latinoamericano del ranking QS 2022. Entre otros temas, resalta el seguimiento que le hacen a sus egresados, su trabajo constante por la innovación, los planes para incrementar la formación a distancia y la dedicación por renovar el contenido de sus cursos constantemente.

¿Cuál fue su primera impresión cuando se enteró de que EPG USIL presentaba uno de los Top Ten mejores Executive MBA en la región?

La verdad es que no me sorprendió. Los estándares de calidad de la universidad se vienen trabajando desde hace muchísimos años. Lo que no habíamos hecho era participar en los rankings. Hay un trabajo constante en la Escuela de Postgrado y lo que queremos es estar presentes en el mapa y radar de los estudiantes y de los potenciales candidatos a la universidad. Sabemos que, por tendencia, los rankings son muy importantes y lo respetamos. Un ranking representa estándares de calidad, esfuerzos, procesos y muchas cosas que solo algunas universidades tienen implementadas.

Enfrentarse a un ranking te reta, porque un día logras un primer puesto, pero luego quieres más. Se convierte en una especie de objetivo de superación.

Y ese deseo de querer más es lo que impulsa a innovar y crecer.

Claro, es parte de la mejora continua. El espíritu emprendedor e innovador está presente en cada uno de los que trabajamos en la universidad ¿Cómo mejoras? ¿Contra quién te comparas? A veces cuando solo lo haces contra ti mismo, podrías caer en la comodidad o en tu área de confort. Pero cuando te expones a un ranking internacional, ya pones la valla en otro ángulo. QS es uno de los rankings a los que hemos apuntado, pero vamos a apuntar a otros. La idea es seguir mejorando. Nuestro reto personal es escalar y mejorar en todos los procesos que se miden.

Una de las categorías en la que mejor le ha ido a EPG USIL con el EMBA es en la que se refiere a aumentos, promociones y ascensos para los egresados. ¿Qué análisis puede hacer al respecto? 

Tenemos un área de Alumni muy importante y el tema de seguimiento es parte de nuestra propuesta de valor. Nadie ingresa a una escuela de postgrado para llevarse solo conocimiento. Uno invierte en una mejora. Siempre hacemos encuestas a nuestros postulantes y preguntamos por qué han venido a estudiar. Algunos son románticos y responden que, por mejorar conocimientos o mejora personal, pero al final admiten que en el fondo quieren mejorar de puesto y ganar más dinero. Es eso. Una persona demuestra que ha mejorado solo si es que tiene resultados distintos. La universidad está trabajando muy de cerca con su comunidad de egresados y ese contacto constante es algo que hacemos de manera natural.

También ha destacado la categoría de diversidad ¿Es un tema en el que hayan trabajado específicamente?

Hay diferentes dimensiones en el tema de diversidad. Nosotros no hacemos ningún filtro, la universidad es muy abierta. Tenemos gente de Lima, de provincias y claramente no discriminamos universidades. Es parte del ADN de USIL fomentar la igualdad de género y atraer talento tanto de diferentes partes del país como del mundo. El 33% de nuestros alumnos son mujeres y tenemos alumnos de diferentes nacionalidades. Pero es algo que ni siquiera resaltamos, porque otras universidades, de repente, podrían empezar a abordar estos temas, pero para nosotros es algo muy natural.

¿En qué se están enfocando para mejorar la calidad educativa? 

Estamos haciendo muchos cambios y mejoras. Uno de los elementos de calidad que tenemos es el claustro docente, los profesores. Somos bastante exhaustivos en la evaluación de los docentes y evaluamos a los que se pueden sumar a la familia de USIL. Hoy día, gracias a la virtualidad, tenemos la oportunidad de ser mucho más flexibles que antes, ahora tenemos acceso a profesores internacionales y eso eleva muchísimo el nivel de cara a los estudiantes y de cara a otros profesores. Otro tema importante es la capacitación de los profesores. Nos estamos enfocando mucho en la enseñanza híbrida. Creo que somos la universidad con más aulas híbridas de postgrado en el Perú. Tenemos actualmente 60 aulas híbridas.

 En relación con eso, la educación a distancia es un camino importante para EPG, ¿verdad? 

Es el camino al que va la universidad. Somos una universidad internacional. Tenemos presencia en Paraguay y Estados Unidos. Somos una universidad lanzada para Latinoamérica, ya tenemos alumnos internacionales de Ecuador, Paraguay, Honduras y seguimos haciendo un montón de cosas como escuela de postgrado para ser una alternativa internacional. Estamos apostando por maestrías semipresenciales que implican 70% de cursos asincrónicos y 30% presenciales, que a su vez pueden ser presenciales en nuestras aulas o presenciales sincrónicas. Esto no solo se ajusta a las demandas del mercado, sino también a las necesidades del peruano que no está en Lima. Muchas universidades todavía no han entendido que una persona en provincia no tiene necesariamente el ancho de banda para tener una clase sincrónica. Entonces, la asincronía es un elemento muy importante en la enseñanza porque permite que una persona con pésimo ancho de banda pueda descargar el curso y disfrutarlo.

¿Cómo trabajan en la actualización de los contenidos, considerando la velocidad con la que hoy día el conocimiento evoluciona y cambia? 

Los cambios que podemos hacer están normados por porcentajes dados en el licenciamiento con la SUNEDU y con nuestra acreditación con ACICS. No necesitamos cambiar el nombre de un curso, pero sí actualizamos constantemente el contenido. Cada año revisamos qué es lo que se está enseñando, revisamos bibliografía y casos. El contenido no se puede mantener más de un año, porque todo cambia muy rápido. Ahora, en cuanto a cursos, fácilmente podemos renovar el 25% de ellos cada año.