La tradicional ceremonia destacó la importancia de la escucha activa, la empatía y la formación integral ante los nuevos desafíos de la medicina.  

Medicina Humana en USIL: nuevos estudiantes reciben mandil blanco

La Universidad San Ignacio de Loyola recibió a sus nuevos estudiantes de Medicina Humana en la tradicional ceremonia de investidura del mandil blanco, símbolo del compromiso ético y la vocación de servicio que acompañarán su formación profesional.  

El acto se realizó en el centro de convenciones Augusto Ferrero Costa y reunió a autoridades y familiares. Durante la ceremonia, los estudiantes recibieron el mandil de manos de sus padres, en un momento que marcó el inicio de una nueva etapa.  

La directora de Medicina Humana, Dra. María Saravia Bartra, destacó que la formación médica también requiere desarrollar habilidades como la escucha activa y la empatía, necesarias para establecer una relación adecuada con el paciente.  

“El mandil blanco representa el compromiso de formarse no solo como buenos médicos, sino como profesionales comprometidos con la ciencia y la humanidad”, sostuvo.  

En esa línea, el padre Emerson Campos, capellán de la universidad, subrayó que la medicina no consiste únicamente en adquirir conocimientos, sino también en mantener una relación humana con cada paciente. 

“De un médico, el 90 % es la escucha y el 10 % la receta”, afirmó. Señaló que, tras la llegada de la inteligencia artificial, uno de los grandes retos de la profesión será aprender a diagnosticar sin dejar de escuchar a la persona que requiere atención. 

Durante la ceremonia, Paul Valencia, alumno del último año de Medicina Humana, alentó a los ingresantes a afrontar la carrera con disciplina y perseverancia.  

“Es una carrera que requiere mucha dedicación y disciplina. Vamos a caer y llorar, pero debemos levantarnos”, sostuvo. 

Valencia también destacó la formación práctica en los laboratorios y el centro de simulación clínica, así como las rotaciones médicas nacionales e internacionales, posibles gracias a los convenios con hospitales y centros de formación médica del país y del extranjero. 

Con esta ceremonia, los ingresantes inician su formación con el compromiso de ejercer una profesión orientada al cuidado de la vida y al servicio de las personas.  

Su preparación se da en un contexto de brecha de profesionales de la salud en el Perú. Actualmente, se estima que el país cuenta con entre 16 y 17 médicos por cada 10,000 habitantes, cifra inferior a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 33 médicos por cada 10,000 habitantes.