Estudiantes de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte aplicaron evaluaciones antropométricas y biomecánicas que aportarán datos para optimizar el entrenamiento y prevenir lesiones.

USIL evalúa a 154 deportistas con tecnología biomecánica de alto rendimiento

Un total de 154 deportistas de las selecciones de deportes colectivos de la Universidad San Ignacio de Loyola fueron evaluados durante cinco semanas mediante pruebas antropométricas y biomecánicas realizadas por estudiantes de la carrera de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, bajo supervisión docente.

La iniciativa, desarrollada en el curso Biomecánica del Deporte 2026-1, permitió recopilar información para optimizar los programas de entrenamiento, fortalecer la prevención de lesiones y brindar a los estudiantes experiencia práctica en un entorno profesional.

Las evaluaciones se realizaron en el coliseo del campus La Molina y en la sede Pachacámac a los seleccionados de básquetbol, fútbol, futsal, rugby y voleibol que representan a la universidad en competencias nacionales.

La jornada fue dirigida por los docentes Diomedes García y Yohel Mendoza, con la colaboración del especialista Giancarlo Yfuma, de G Performance Lab.

El proceso incluyó una evaluación antropométrica para determinar la composición corporal y el somatotipo de los deportistas mediante mediciones de peso, talla, pliegues cutáneos, diámetros óseos y perímetros corporales.

Además, se evaluaron capacidades físicas relacionadas con el rendimiento deportivo mediante pruebas de movilidad de tobillo, fuerza de prensión manual y fuerza explosiva de miembros inferiores, utilizando el protocolo de Bosco.

Las mediciones se realizaron con plataformas de fuerza ForceDecks de VALD Performance, una tecnología que permite analizar variables como fuerza, potencia, equilibrio y patrones de movimiento, además de detectar asimetrías biomecánicas que pueden influir en el rendimiento.

La información obtenida permitirá a entrenadores y preparadores físicos diseñar programas de entrenamiento más personalizados y reforzar las estrategias de prevención de lesiones.

Para los estudiantes, la actividad representó una oportunidad para aplicar conocimientos de biomecánica, fisiología y evaluación deportiva en un contexto real, además de fortalecer competencias relacionadas con la investigación, el análisis del movimiento y el trabajo interdisciplinario.

Héctor Vila destacó que la experiencia le permitió comprender cómo se desarrolla una investigación aplicada al deporte y reforzar su interés por la preparación física y la antropometría. Agregó que el uso de tecnología especializada enriqueció su formación profesional.

En la misma línea, Joaquín Rivera señaló que participar en las evaluaciones le permitió adquirir nuevas habilidades para su ejercicio profesional. A su vez, Ana Melgar resaltó el valor de evaluar deportistas de distintas disciplinas y fortalecer su capacidad para interpretar los resultados del rendimiento deportivo.

Jheremy Vilcapoma afirmó que la jornada le permitió poner en práctica los conocimientos adquiridos durante la carrera. Por su parte, Melanie Vidalon señaló que la experiencia fortaleció sus competencias en evaluación del rendimiento deportivo y le brindó mayor confianza para desenvolverse en escenarios profesionales.

Los docentes responsables señalaron que iniciativas como esta contribuyen a integrar la ciencia, la tecnología y la práctica profesional en la formación de futuros especialistas, al tiempo que favorecen la mejora continua del rendimiento de los deportistas.

"La ciencia aplicada al deporte no solo permite comprender mejor el movimiento humano, sino también formar profesionales capaces de transformar datos en decisiones que potencien el rendimiento y la salud de los deportistas", indicaron.