Los estudios analizan el uso de fibra de coco, geomallas, geoceldas y nuevos criterios para reforzar suelos y estructuras en zonas de ladera. 

Investigaciones de la USIL plantean alternativas para suelos y estructuras

Estudiantes, docentes y un egresado de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) presentaron investigaciones sobre geotecnia y suelos durante el II Congreso Internacional de Ingeniería Civil “Geotecnia inteligente para un futuro sostenible”. 

El encuentro reunió a investigadores y profesionales de instituciones de educación superior de Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos, España y Perú para intercambiar conocimientos y difundir avances recientes en geotecnia y suelos.  

La estudiante Stefany López presentó un estudio sobre el uso de fibra de coco para mejorar la resistencia de suelos arcillosos de Pachacamac. Según los ensayos, la incorporación óptima de 0.75 % de material sostenible incrementó en 20.3 % la resistencia a la compresión no confinada del suelo. 

El estudio plantea que esta alternativa podría contribuir al aprovechamiento de un material natural y de residuos agrícolas, así como reducir la dependencia del uso de productos sintéticos para fines de pavimentación.  

Por su parte, el alumno Josúe Larico analizó, mediante un modelamiento numérico, el comportamiento de las geomallas en cimentaciones superficiales construidas sobre perfiles estratificados de arena sobre arcilla. 

La investigación evaluó cinco indicadores principales: profundidad relativa del esfuerzo, longitud de la geomalla, número de capas, rigidez axial y espesor relativo de la capa granular. 

Los resultados concluyeron que la ubicación más eficiente para la estabilidad de la geomalla se encuentra a una profundidad de entre un tercio y la mitad del ancho de la zapata. 

Entre tanto, Betzabi Sayago estudió el comportamiento de las geoceldas, a través de un modelo 3D, como una alternativa para mejorar la resistencia de las edificaciones construidas sobre depósitos de arena densa o suelta.  

Entre los principales resultados se demostró que la incorporación de esta estructura permite una mejor rigidez y control de las deformaciones, así como la reducción de un 26 % del asentamiento de cimentaciones superficiales.  

Asimismo, el egresado Alexander Sayaverde Osorio propuso nuevos criterios técnicos para mejorar la seguridad y sostenibilidad de las pircas utilizadas en las laderas de Lima.  

El estudio evaluó el comportamiento de las estructuras mediante nueve ensayos a escala real con cargas similares a las producidas por un sismo. Los resultados identificaron tres fallas predominantes en la construcción de pircas: volteo, delaminación parcial y deslizamiento.   

A partir de estos hallazgos, se planteó una zonificación tricolor con un espacio libre obligatorio de 3 a 3.5 metros para pircas tecnificadas y de 5 metros para pircas tradicionales.  

Además, incorporar una herramienta que se denominará índice de peligrosidad de la pirca (IPP) para evaluar el nivel de riesgo a partir de la altura, la presencia de piedras pasantes, la inclinación y las condiciones de drenaje.  

El Dr. Marko López, director de la carrera y también autor de las investigaciones, señaló que la participación permitió visibilizar propuestas desarrolladas desde las aulas para atender problemáticas de la realidad nacional.  

“Estas investigaciones parten de problemas concretos y buscan generar evidencia que permita evaluar alternativas aplicables a las condiciones de nuestro entorno”, explicó. 

Agregó que esta participación forma parte de la estrategia formativa de la universidad y de su compromiso con la investigación y la innovación tecnológica para generar conocimiento que contribuya al desarrollo económico y social del país.