Solo el 29 % estudia ingeniería y apenas el 24 % accede al empleo, según Sunedu e INEI, lo que revela brechas educativas y laborales persistentes.

USIL Más mujeres en ciencia fortalecen el futuro del país

Cada 11 de febrero, el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha que pone en evidencia las brechas de género que persisten en el acceso, la permanencia y el desarrollo profesional de las mujeres en los campos científicos y tecnológicos.

En Perú, estas desigualdades siguen siendo significativas. Según la Sunedu, solo el 29 % de estudiantes de carreras de ingeniería son mujeres y, de acuerdo con el INEI, apenas el 24 % de ellas logra insertarse en el mercado laboral, una brecha que limita el desarrollo científico y productivo del país.

Este escenario resulta especialmente preocupante en un país con cerca de 8,5 millones de jóvenes entre 15 y 29 años, equivalentes al 25 % de la población. Se trata de un grupo clave para el desarrollo tecnológico y social, aunque enfrenta marcadas desigualdades en el acceso a oportunidades educativas.

A ello se suma el limitado acceso a la educación superior. Según la Encuesta Nacional de Hogares, solo tres de cada diez peruanos accede a estudios universitarios o técnicos, mientras que menos del 1 % continúa programas de posgrado, lo que reduce la formación de capital humano especializado.

Las brechas se profundizan en contextos de pobreza. En 2024, apenas el 14 % de jóvenes en esta situación accedió a estudios superiores. En zonas urbanas, la cifra llegó al 24 %, pero descendió al 8 % en áreas rurales y al 7 % en condiciones de pobreza extrema.

A escala global, la Unesco advierte que, en los países del G20, las mujeres ocupan solo el 22 % de los empleos en áreas STEM, pese a que las personas menores de 30 años representan más de la mitad de la población mundial.

Cerrar estas brechas no es solo una cuestión de equidad, sino una estrategia de desarrollo. Por ello, garantizar una educación científica de calidad para niñas y jóvenes resulta clave para fortalecer la competitividad, impulsar la innovación y promover una transformación social sostenible.

En este contexto, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia adquiere un valor simbólico y práctico. “Es un llamado a impulsar políticas, programas y referentes que amplíen las oportunidades de participación femenina en STEM”, señala Luz Cano Zapata, directora de Ingeniería Industrial y Comercial e Ingeniería Empresarial de la USIL.

Desde el Women Engineers Committee USIL, explica Cano, este compromiso se traduce en acciones orientadas a inspirar vocaciones tempranas, promover programas de mentoría y fortalecer el liderazgo femenino en ingeniería y áreas afines, con una visión de largo plazo.

La Universidad San Ignacio de Loyola impulsa esta transformación mediante una hoja de ruta clara, centrada en el desarrollo de capacidades profesionales y de liderazgo, así como en la promoción de entornos académicos diversos, inclusivos y conectados con los desafíos del entorno.

Entre las iniciativas destacan las mentorías en investigación, innovación y sostenibilidad, la creación de redes de intercambio de conocimiento y espacios de visibilidad que articulan a la comunidad STEM con nuevas oportunidades académicas y profesionales.

“En la USIL, cada ingeniera es una fuerza transformadora del futuro STEM. En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos lo avanzado y miramos adelante con determinación: el mundo necesita nuestro liderazgo, nuestra innovación y nuestra visión”, concluye la directora.