Representantes de los tres países proponen combinar la persecución del delito con prevención, educación, lucha contra el lavado de activos y fortalecimiento de la justicia.
Autoridades y académicos de Perú, Argentina y Colombia suscribieron la “Declaración de Lima”, que plantea reforzar la prevención frente al narcotráfico y las adicciones, con participación de instituciones públicas, universidades y organizaciones civiles.
El documento fue firmado durante el Primer Simposio Internacional del Observatorio de Prevención del Narcotráfico (Oprenar), realizado en la Universidad San Ignacio de Loyola, ante la expansión del crimen organizado y nuevas formas de comercialización de drogas.
La declaración propone combinar la persecución del delito con la lucha contra el lavado de activos, el fortalecimiento de la justicia y las políticas de prevención. También plantea proteger la dignidad de las personas afectadas por las adicciones.
Uno de los consensos del encuentro fue que el narcotráfico no puede enfrentarse solo mediante acciones policiales o judiciales. Los participantes señalaron que la prevención, la educación y la participación de las familias y las instituciones son necesarias para reducir la demanda de drogas.
Diego Luciani, fiscal general de Argentina, alertó sobre el ingreso de drogas sintéticas a los mercados de la región y destacó la necesidad de ampliar la cooperación entre los distintos actores de la sociedad.
Luciani sostuvo que la participación de la academia permite incorporar conocimiento y nuevas capacidades ante un fenómeno que modifica sus métodos y formas de operación.
Ernesto Álvarez Miranda, ministro de Justicia y Derechos Humanos de Perú, sostuvo que, mientras exista un mercado para las drogas, las organizaciones criminales encontrarán condiciones para mantener y ampliar sus actividades.
El ministro advirtió sobre la normalización del consumo de estupefacientes en contenidos de entretenimiento y plataformas digitales. En ese contexto, sostuvo que reducir la demanda requiere una respuesta que involucre a las instituciones y a las familias.
Raúl Diez Canseco Terry, fundador presidente de la Corporación Educativa USIL, sostuvo que la prevención debe ir acompañada de una formación basada en valores.
Remarcó que las instituciones educativas deben formar a los jóvenes no solo en conocimientos, sino también en principios que orienten sus decisiones.
Carlos Ramos, presidente ejecutivo de Devida, planteó una estrategia coordinada entre las instituciones que combaten el crimen y aquellas que trabajan en prevención y desarrollo.
Ramos resaltó la necesidad de impulsar alternativas económicas para las zonas vinculadas al cultivo de coca, entre ellas la producción de café y cacao. Según explicó, ambos productos alcanzaron USD 3200 millones en exportaciones durante 2025.
El general PNP Manuel Gustavo Vidarte Péreig, director de la Dirandro, informó que en Perú existen unas 84,000 hectáreas donde se cultiva hoja de coca. De estas, unas 21,000 se encuentran en la frontera con Brasil.
Vidarte señaló que estos cultivos producen unas 774 toneladas de clorhidrato de cocaína. Indicó que el 45 % sale por los puertos del Callao y Paita; el 35 % utiliza rutas aéreas y el resto se moviliza por vías terrestres y fluviales.
Ante el riesgo de consumo entre los jóvenes, el jefe de la Dirandro puso énfasis en la importancia del entorno social y recomendó prestar especial atención a las relaciones y amistades que forman los adolescentes.
En el evento también participaron el Dr. Ramiro Salas, gran canciller de la Corporación Educativa USIL; y el Dr. Héctor Masoero, coordinador general Oprenar, vicepresidente de la Academia Nacional de Educación de la Argentina y presidente de UADE.
También estuvieron el Pbro. Guillermo Marcó, coordinador general Oprenar y presidente de la Fundación Pastoral Universitaria San Lucas de Argentina; y el Dr. Guillermo Marconi, coordinador general Oprenar y secretario general del Sindicato Argentino de Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada.
El encuentro reunió, además, a otros especialistas de Argentina, Colombia y Perú.