Estudiantes y docentes de Nutrición y Dietética ofrecieron evaluaciones y orientación especializada durante el XVIII Festival de la Buena Voluntad.

USIL brindó cerca de 400 atenciones nutricionales en Jicamarca

La Universidad San Ignacio de Loyola brindó cerca de 400 atenciones nutricionales durante el XVIII Festival de la Buena Voluntad, realizado en el Anexo 8 de Jicamarca, donde las familias de la comunidad recibieron evaluaciones, orientación especializada y recomendaciones para mejorar sus hábitos alimentarios.

La jornada fue organizada junto con el Centro Nacional del Voluntariado (CENAVOL) y reunió a voluntarios, instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales y ciudadanos para acercar servicios gratuitos a la población y contribuir a su bienestar.

En la actividad participaron 20 estudiantes y 6 docentes de la Carrera de Nutrición y Dietética, quienes realizaron mediciones de peso y talla, evaluaciones antropométricas, cálculo del índice de masa corporal (IMC) y orientación nutricional personalizada.

Las atenciones estuvieron dirigidas a personas de distintas etapas de vida, entre ellas niños, adultos, adultos mayores y mujeres gestantes. En cada caso se consideraron las necesidades nutricionales propias de cada grupo.

Las evaluaciones permitieron identificar casos de malnutrición por déficit, como la desnutrición, y por exceso, principalmente sobrepeso y obesidad. Esta última condición se presentó con mayor frecuencia entre la población adulta.

También se identificaron personas que requerían orientación nutricional individualizada, enfocada en mejorar sus hábitos alimentarios, promover estilos de vida saludables y prevenir posibles complicaciones asociadas a un inadecuado estado nutricional.

“Cuando llegamos a una comunidad no llegamos únicamente para realizar una evaluación nutricional; llegamos para escuchar, orientar y comprender la realidad de cada persona y de cada familia”, señaló el Dr. José Luis Guzmán Mallqui, director de la Carrera de Nutrición y Dietética de la USIL.

Entre las principales recomendaciones brindadas estuvieron aumentar el consumo de frutas y verduras, reducir productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, mantener una adecuada hidratación y establecer horarios regulares de alimentación.

Los casos que requerían una evaluación especializada fueron orientados para continuar con atención profesional y seguimiento, de acuerdo con sus necesidades. Asimismo, la USIL y CENAVOL tienen previsto evaluar nuevas jornadas de orientación nutricional en la comunidad.

Para Guzmán, el contacto directo con la población permite a los estudiantes comprender que la nutrición no se limita a una evaluación, sino que también implica acompañar y educar.

“Queremos formar nutricionistas altamente competentes, pero, sobre todo, profesionales capaces de mirar a las personas con empatía y entender que la nutrición también significa acompañar y educar”, afirmó.

Festival de la Buena Voluntad

La actividad se desarrolló en el marco del Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible 2026. En sus 15 ediciones anteriores, realizadas entre 2001 y 2025, se ha beneficiado a más de 350,000 personas en 15 municipios.

Durante el festival se ofrecieron servicios gratuitos de medicina general, pediatría, ginecología, geriatría, odontología, oftalmología, dermatología, cardiología, psicología, nutrición y salud sexual y reproductiva.

También se brindaron terapias complementarias, asesoría jurídica y atención veterinaria preventiva, además de talleres sobre gestión del riesgo de desastres, voluntariado y educación financiera.

La programación incluyó, además, actividades culturales, deportivas y artísticas dirigidas a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, con el objetivo de promover la integración de las familias participantes.