Descubre cómo la IA generativa transforma las profesiones de la comunicación y por qué el criterio humano sigue siendo clave.
Por: Pedro Iván Córdoba Piscoya, docente de la Facultad de Comunicación USIL
El 30 de noviembre de 2022 es una fecha crucial en la evolución de la inteligencia artificial: ese día apareció ChatGPT, de OpenAI, que permitió visibilizar el alcance de la inteligencia artificial generativa. Desde entonces, esta tecnología se ha incorporado paulatinamente a la vida cotidiana, aunque muchas personas todavía no perciban plenamente su impacto.
El ámbito de la comunicación y sus respectivas especializaciones no está exento de esta irrupción. La inteligencia artificial está transformando las herramientas y los procesos de trabajo, pero también plantea interrogantes sobre el papel que tendrá el profesional en este nuevo escenario.
¿Cómo está cambiando la IA el trabajo del comunicador?
En el periodismo, la inteligencia artificial permite corregir textos, verificar información y sistematizar flujos de trabajo. Estas posibilidades benefician al profesional, pero también plantean un reto: ¿hasta dónde dejará espacio para el trabajo humano?
Probablemente, todavía no afecte la interpretación del periodista; sin embargo, el escenario actual abre diversas interrogantes: ¿hasta qué punto podrá evitar el reemplazo que muchos predicen? En un contexto en el que el escepticismo respecto a la prensa se percibe en diversas partes del mundo, ¿puede la inteligencia artificial generar la «objetividad» que reclama la audiencia?
En el sector publicitario, la realidad no es distinta. Hoy, la inteligencia artificial puede generar en fracciones de segundo mockups, bosquejos de piezas gráficas, plataformas, páginas web, estrategias, conceptos creativos, insights y datos que, obviamente, requieren supervisión humana. No obstante, resulta cada vez más difícil imaginar una agencia que prescinda de las herramientas de inteligencia artificial generativa.
Incluso el conocimiento que el planner sustentaba, en buena parte, sobre el comportamiento del consumidor puede potenciarse gracias a herramientas cada vez más sofisticadas.
La comunicación empresarial también se ve afectada por esta incursión tecnológica. Progresivamente, la inteligencia artificial permite crear plataformas capaces de elaborar análisis prospectivos, estrategias para enfrentar crisis empresariales, presentaciones profesionales para clientes y páginas web que retan el trabajo del comunicador.
Lo mismo ocurre en la producción audiovisual, donde realizar videos de nivel profesional es cada vez más barato y accesible para cualquier persona, además de permitir la creación de avatares.
De intermediario a mediador: nuevas competencias para comunicar
El perfil del comunicador ha cambiado y el escenario en el que se desarrolla ya no es el mismo. Como advirtió Jesús Martín-Barbero en su ensayo Los oficios del comunicador (2005), el comunicador dejó de ser un simple intermediario para convertirse en un mediador. Frente a las tecnologías, su ejercicio debe comportar más inquietudes e interrogantes que respuestas. Esta afirmación resuena hoy más que nunca.
Por ello, en la Facultad de Comunicación de la Universidad San Ignacio de Loyola entendimos hace más de tres años que nuestros estudiantes deben desarrollar competencias relacionadas con el uso de la inteligencia artificial con propósito, de manera ética y transparente. Esta formación les permite prepararse para insertarse rápidamente en un mercado laboral que se transforma de manera vertiginosa.
Hoy, nuestros estudiantes se forman en el uso de herramientas de Vibe Coding, que permiten elaborar plataformas y aplicaciones para diversos campos de la comunicación sin necesidad de ser programadores. Basta con utilizar el lenguaje natural y aplicar una fuerte dosis de sentido común y criterio.
De los prompts a la IA agéntica: el reto continúa
En los últimos dos meses del presente año, la inteligencia artificial ha evolucionado de manera exponencial. Hoy se expande la IA agéntica y cualquier persona puede tener su propio agente con mayor facilidad, incluso mediante herramientas gratuitas.
Estos agentes pueden realizar «barridos» en redes sociales y páginas que brindan información en pocos minutos al comunicador. Además, producen videos con edición completa. Es decir, la etapa del prompt evoluciona hacia las denominadas skills o habilidades, que suponen un reto superior.
El criterio humano sigue siendo indispensable
Es fundamental entender que no se trata de generar un fetiche ni de adoptar una visión tecnófila, sino de formar a nuestros estudiantes no para el futuro, sino para la actualidad; no para dentro de cinco años, sino para el próximo mes.
Estamos ante el advenimiento de una herramienta o, para algunos, de una estructura que cambió radicalmente nuestra forma de aprender y trabajar. Sin embargo, lo que no debe cambiar jamás es el criterio, el sentido común y el sentido crítico.
Descubre más sobre la Facultad de Comunicación de USIL y la carrera de Comunicaciones, y prepárate para los nuevos desafíos del entorno profesional.