La universidad inicia ciclo académico con ponencia sobre comercio exterior, crecimiento del sector y desafíos para la innovación agroindustrial.

USIL Agroexportaciones peruanas impulsan formación de talento especializado

La Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) dio la bienvenida a sus ingresantes de Ingeniería Agroindustrial e Industrias Alimentarias con una clase magistral sobre el potencial agroexportador del Perú.

La sesión estuvo a cargo de Beatriz Tubino, docente de Agrobusiness y cofundadora de la Expoalimentaria, quien analizó los factores que han impulsado el crecimiento del sector en las últimas décadas.

Durante su exposición, destacó el rol de la apertura comercial y la creación del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, así como la visión de su primer titular, Raúl Diez Canseco Terry, para concretar acuerdos como el tratado con Estados Unidos.

Actualmente, el Perú cuenta con 22 acuerdos comerciales que han permitido ampliar mercados, generar empleo en diversas regiones y consolidar su presencia en el comercio internacional.

Según el Ministerio de Agricultura y Riego, las agroexportaciones pasaron de USD 645 millones en 2000 a USD 15,013 millones en 2025, lo que evidencia un crecimiento sostenido del sector.

Entre los principales productos exportados figuran arándanos frescos (USD 2455 millones), uvas frescas (USD 1960 millones), café sin tostar (USD 1797 millones), paltas frescas (USD 1363 millones) y granos de cacao (USD 913 millones).

Tubino recordó que el espárrago fue el primer producto peruano en alcanzar liderazgo global, abriendo el camino a nuevos cultivos. En 2025, sus exportaciones sumaron USD 409 millones.

Los principales destinos de los envíos agrarios son Estados Unidos, Holanda, España, México, Inglaterra, China, Alemania, Chile, Canadá y Ecuador.

Para sostener este crecimiento, la especialista recomendó ampliar la frontera agrícola mediante proyectos de irrigación como Chavimochic, Olmos y Majes Siguas, orientados a optimizar el uso de agua y tecnología.

Asimismo, resaltó que el Perú posee 28 de los 32 climas del mundo, lo que constituye una ventaja para diversificar la producción y generar mayor valor agregado.

Formación y compromiso profesional

En el marco de la actividad, los estudiantes recibieron el mandil blanco, símbolo de su formación en entornos de laboratorio y plantas de producción.

El director de las carreras, Luis Olivera Montenegro, subrayó que esta prenda representa responsabilidad, valores y compromiso con la seguridad alimentaria y el desarrollo del país.

Añadió que los futuros profesionales tendrán un rol clave en la innovación y la calidad de los productos para mercados locales e internacionales.

“Han tomado una decisión importante que implica compromiso con la ciencia y el desarrollo del país”, afirmó al dirigirse a los ingresantes.

Olivera explicó que la formación incluye prácticas en la planta agroindustrial del campus Pachacamac, donde aplicarán lo aprendido en la transformación de productos.

Además, accederán a laboratorios de química, biología y bioquímica en La Molina, así como visitas a empresas del sector.