Investigadores y una estudiante de la USIL desarrollan la segunda fase de estudios sobre biodiversidad, sostenibilidad y cambio climático en la base científica peruana.

Científicos peruanos retoman investigaciones en la Antártida

Un grupo de científicos de la Universidad San Ignacio de Loyola inició la segunda fase de sus investigaciones en la Antártida, centradas en biodiversidad, sostenibilidad y cambio climático. El trabajo forma parte de los proyectos bianuales de la Trigésima Segunda Expedición Científica del Perú a la Antártida (ANTAR XXXII).  

La misión está integrada por los investigadores Miguel Mucha y Luis Santillán, junto con la estudiante Melany Chipana, quienes continuarán con los trabajos de campo en la Estación Científica Antártica Machu Picchu (ECAMP), principal base peruana en el continente blanco. 

En esta etapa, los científicos buscan recopilar información complementaria sobre el hábitat de la fauna depredadora que habita en zonas cercanas a la ECAMP. Estos datos permitirán profundizar el análisis ambiental iniciado durante la expedición anterior. 

Luis Santillán, investigador y docente de Ingeniería Ambiental, explicó que el objetivo es fortalecer la comparación de los resultados obtenidos en campañas previas. No obstante, advirtió que el reto es avanzar al máximo en la recolección de la información de campo debido a que las condiciones ambientales extremas y limitan el desarrollo de actividades. 

Durante la misión anterior, el equipo identificó patrones de segregación en la distribución de las focas, con mayor presencia en zonas del sur. En el caso de los pingüinos, se observó que el pingüino de Papúa muestra una mayor capacidad de adaptación en áreas con presencia de hielo.  

Santillán señaló, además, que las condiciones climáticas influyen de forma directa en el hábitat y en el comportamiento de la fauna depredadora. Estas variaciones, alertó, podrían provocar la desaparición de especies locales y alterar el equilibrio del ecosistema.  

“La desaparición de una especie afecta toda la red trófica y modifica la dinámica del ecosistema”, subrayó el investigador, al destacar la importancia de generar evidencia científica que permita orientar acciones de conservación.  

Alumna se integra a expedición antártica 

En esta segunda fase también participa la estudiante de Ingeniería Ambiental, Melany Chipana Fernández, quien se incorporó al equipo como parte de su proceso de formación profesional.  

Actualmente, cursa el último año de la carrera y desarrolla tres estudios vinculados a la gestión ambiental de la ECAMP, enfocados en residuos sólidos, huella de carbono y calidad del agua. 

“Cada día representa una oportunidad para aprender algo nuevo. He podido llevar a la práctica conocimientos teóricos y aplicarlos directamente en el entorno más frágil del planeta”, señaló.  

Chipana accedió a la expedición gracias a su proyecto “Influencia de un programa de desarrollo de capacidades en la segregación de residuos sólidos de expedicionarios científicos peruanos en la Base Antártica Machu Picchu: un enfoque desde la Teoría del Comportamiento Planificado”.  

Su investigación busca implementar soluciones sostenibles y fortalecer la conciencia ambiental entre los expedicionarios, con el fin de mitigar los impactos del cambio climático.  

Los investigadores permanecerán en la Antártida hasta inicios de febrero, cuando culminará esta segunda fase del proyecto. 

Con esta labor, la Universidad San Ignacio de Loyola reafirma su compromiso con la investigación científica y la sostenibilidad, mediante el aporte de conocimientos y acciones con impacto ambiental.  

Sobre ANTAR XXXII 

La ANTAR XXXII contempla la ejecución de más de veinte proyectos científicos de instituciones públicas y privadas. El pasado 19 de diciembre, el B.A.P Carrasco zarpó desde la Base Naval del Callao rumbo a la Antártida con más de 70 expedicionarios peruanos y extranjeros, consolidando el liderazgo del Perú en investigación antártica.