La universidad reunió a 20 organizaciones sociales para impulsar proyectos de voluntariado alineados con los ODS y reforzar el impacto estudiantil en las comunidades.
La Universidad San Ignacio de Loyola, a través de su Dirección de Sostenibilidad, reunió a representantes de 20 instituciones sociales aliadas para fortalecer la cooperación entre la academia y organizaciones que impulsan el desarrollo sostenible y la transformación de comunidades.
El encuentro se realizó en el campus de la universidad y tuvo como objetivo revisar proyectos y preparar nuevas oportunidades de voluntariado vinculadas a cada carrera, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas.
La jornada se desarrolló en dos momentos. Primero, se presentaron los resultados de 2025 y los retos proyectados para 2026, destacando el rol de las organizaciones sociales en la ejecución y seguimiento de las iniciativas.
En la segunda etapa, las 20 instituciones expusieron sus líneas de trabajo y exploraron oportunidades de colaboración con nueve programas académicos de la universidad. El objetivo fue identificar intervenciones que respondan a problemas concretos desde cada especialidad.
Entre las organizaciones participantes se encontraron el Programa de Voluntarios ONU, Perú Te Quiero Limpio, Ministerio del Ambiente, Fundación Peruana de Cáncer, Proa Voluntarios, Techo Perú, Banco de Alimentos Perú, TANI, Instituto Mundo Libre, Asociación Clownciscente, Global Shapers Lima Hub, Caritas Lima, Nietos itinerantes, Liga Contra el Cáncer, AIESEC, CREA+, Voluntariado Peruano La Escuelita, Por Ti Mi Sangre (Asociación Peruana de Donantes de Sangre), Programa Escappate, Cambiando Vidas Perú, Fundación OLI.
Galia Garcia-Hjarles Villanueva, directora de Sostenibilidad de la USIL, afirmó que la coordinación entre aliados y responsables académicos es clave para asegurar voluntariados con impacto verificables.
“Buscamos que nuestros estudiantes apliquen sus conocimientos a problemáticas reales y que cada proyecto genere un impacto directo en la comunidad”, señaló.
Añadió que el aprendizaje-servicio es una metodología que integra formación académica y compromiso social, y que convierte cada intervención en una experiencia formativa estructurada.
Según explicó, este enfoque fortalece competencias técnicas y habilidades como liderazgo, trabajo en equipo, comunicación efectiva, empatía y pensamiento crítico, cada vez más valoradas en el entorno laboral.
En 2025, se llevaron a cabo 38 proyectos de desarrollo sostenible vinculados a las carreras, acumulando 80 mil horas de voluntariado en beneficio de la comunidad local y nacional.
Para 2026, la universidad proyecta ampliar los proyectos interdisciplinarios y fortalecer la medición de impacto social, con el objetivo de incrementar la participación estudiantil y expandir su alcance a nuevas comunidades.
Con estas acciones, la USIL ratifica su compromiso con la formación de profesionales con valores, que dejen su huella en el mundo, e impulsa una educación con propósito que trasciende las aulas y contribuye activamente al desarrollo sostenible a nivel local y global.