El estudio advierte retos para las políticas públicas y propone priorizar financiamiento accesible y capacitación empresarial para fortalecer el ecosistema emprendedor.
Un estudio académico señala que el acceso al financiamiento y la formación empresarial son los factores más determinantes para la consolidación de emprendimientos en Lima Metropolitana, mientras que el apoyo institucional tiene un efecto limitado en el corto plazo.
La investigación, basada en encuestas a 375 emprendedores, indica que disponer de recursos financieros adecuados permite superar las barreras iniciales, invertir en recursos necesarios y sostener el crecimiento del negocio en un mercado altamente competitivo.
Según el estudio, un ecosistema sólido requiere diversas fuentes de financiamiento, como préstamos privados y fondos públicos, capaces de respaldar las diferentes etapas del ciclo empresarial.
Sin embargo, acceder a financiamiento en Lima es difícil por el costo del crédito y la burocracia. Aun así, los emprendedores que logran hacerlo generan mayor confianza en el mercado y aumentan sus posibilidades de atraer nuevas inversiones.
El análisis también destaca que el financiamiento impulsa la inversión en innovación y talento humano, lo que fortalece el ecosistema emprendedor y favorece la creación, consolidación y expansión de nuevas empresas.
La formación empresarial aparece como el segundo pilar clave. Los emprendedores capacitados desarrollan mejores habilidades para gestionar riesgos, tomar decisiones estratégicas e innovar, factores que se reflejan en negocios más estables y sostenibles en el tiempo.
En contraste, el apoyo institucional, como programas públicos o incentivos formales, presenta una influencia directa limitada en la consolidación de los negocios. Sin embargo, sí contribuye a fortalecer el ecosistema emprendedor en general.
Para los autores, estos hallazgos plantean retos para las políticas públicas en Lima. Por ello, recomiendan priorizar el acceso al financiamiento y fortalecer la formación empresarial de calidad, alineada con las demandas del mercado.
También sugieren revisar los programas de apoyo institucional para que incubadoras, aceleradoras y otras iniciativas respondan mejor a las necesidades de los emprendedores y generen un impacto más efectivo.
La investigación fue desarrollada por Joel Alderete Velita, director de la carrera de Administración y Emprendimiento de la Universidad San Ignacio de Loyola, junto con los docentes Carlos Manuel Rodríguez Matto y Ascención Tomas Alcalá Martínez.
El dato
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