Durante un evento organizado por la USIL, especialistas analizaron los desafíos de la inocuidad alimentaria y el rol de las nuevas tecnologías para proteger la salud pública.

USIL Expertos destacan el uso de tecnologías para garantizar alimentos seguros

Cada año, los alimentos inseguros provocan cerca de 600 millones de casos de enfermedades y 420,000 muertes en el mundo. Así se informó durante una jornada académica organizada por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) en el marco del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos.

Del total de fallecimientos, el 30 % corresponden a niños menores de cinco años, una situación que los especialistas consideran uno de los principales desafíos de la seguridad alimentaria global.

Frente a este escenario, la docente de la USIL, Perla Paredes Concepción, destacó que tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT) y el análisis de datos están transformando la gestión de la inocuidad alimentaria.

Según explicó, estas herramientas fortalecen la trazabilidad de los productos, facilitan el monitoreo en tiempo real y permiten anticipar riesgos de contaminación o adulteración a lo largo de la cadena alimentaria.

Asimismo, señaló que el uso de sensores inteligentes, visión artificial y modelos de aprendizaje automático contribuye a optimizar los controles de calidad, reducir pérdidas y desperdicios, y ofrecer alimentos más seguros a los consumidores.

Las reflexiones se desarrollaron durante una actividad organizada por las carreras de Ingeniería Agroindustrial e Ingeniería de Alimentos de la USIL, alineada con las iniciativas promovidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Bajo el lema “De la carga a las soluciones: alimentos inocuos en todas partes”, el encuentro buscó promover acciones orientadas a prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y fortalecer la seguridad alimentaria en toda la cadena de suministro.

Durante la jornada se abordarán temas relacionados con las buenas prácticas agrícolas y de manufactura, las nuevas tecnologías para mitigar riesgos de contaminación y el papel de los futuros profesionales en la construcción de sistemas alimentarios más seguros y resilientes.

Los expositores también destacaron los cinco llamados a la acción impulsados por la FAO y la OMS: garantizar, cultivar, mantener, saber y actuar conjuntamente para fortalecer la inocuidad alimentaria.

Por su parte, la directora del Programa de Alimentación Escolar del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, Scarlet Díaz Cáceres, informó que esta iniciativa atiende a más de 4,2 millones de estudiantes en todo el país.

La funcionaria indicó que uno de los principales retos para garantizar la inocuidad de los alimentos destinados a los escolares está relacionado con la infraestructura educativa, el almacenamiento, el transporte y los efectos del cambio climático.

Ante estos desafíos, explicó que el programa desarrolla acciones permanentes de capacitación, supervisión e innovación tecnológica para anticipar riesgos y garantizar alimentos seguros, nutritivos y de calidad.

Desde el ámbito sanitario, el especialista del Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa), Luis Reymundo Meneses, destacó que el uso responsable de medicamentos veterinarios es fundamental para proteger la salud animal, preservar la inocuidad de los alimentos y contribuir a la salud pública.

Añadió que la vigilancia, el registro sanitario, la fiscalización y el monitoreo posterior a la comercialización son mecanismos esenciales para reducir riesgos y fortalecer la confianza en los sistemas de producción alimentaria.

En la misma línea, el especialista del Senasa, Martín Ortiz Morera, advirtió sobre la importancia del uso seguro de plaguicidas para proteger la salud de los productores, preservar el medioambiente y garantizar alimentos inocuos para la población.

Ortiz destacó la necesidad de respetar las dosis recomendadas, los períodos de carencia y los límites máximos de residuos establecidos para cada cultivo. También resaltó que prácticas como el triple lavado y la disposición adecuada de envases vacíos ayudan a reducir la contaminación ambiental y fortalecer la sostenibilidad agrícola.

Durante el encuentro, los expositores resaltaron la formación que brinda la USIL en áreas relacionadas con la calidad, la regulación y la inocuidad alimentaria, así como su apuesta por la investigación aplicada y el trabajo articulado con el sector productivo.

Asimismo, destacaron la incorporación de tecnologías emergentes en la formación de los estudiantes mediantes cursos orientados a la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas, los sensores y la automatización aplicada a los sistemas agroalimentarios.

En la jornada participaron el decano de la Facultad de Ingeniería e Inteligencia Artificial, Javier Morán Ruiz; la vicerrectora de Investigación, Ana María Muñoz Jáuregui; el director de las carreras de Ingeniería en Industrias Alimentarias, Ingeniería Agroindustrial y Negocios Internacionales, Luis Olivera Montenegro; así como docentes y estudiantes.

En la ocasión, las autoridades de la USIL reafirmaron el compromiso de la universidad con la investigación y la promoción de espacios de colaboración que contribuyan al desarrollo de sistemas alimentarios más seguros, sostenibles y resilientes.