Estudiantes de distintas regiones analizaron propuestas sobre derechos digitales, ciberseguridad, cambio climático, drogas y servicios básicos en la X edición de SIMOEA.  

Universitarios del Perú debaten desafíos de América Latina y el Caribe en SIMOEA X

Jóvenes universitarios de distintas regiones del Perú debatieron durante dos días propuestas frente a problemas urgentes de América Latina y el Caribe, durante la X edición de la Simulación del Modelo de la Organización de Estados Americanos (SIMOEA). 

El encuentro, organizado por la Universidad San Ignacio de Loyola, reunió a los estudiantes en cinco comités especializados: CIDI (Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral), CICAD (Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas), CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), CICTE (Comité Interamericano contra el Terrorismo) e IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura). 

Los participantes analizaron desafíos relacionados con servicios básicos, drogas, derechos digitales, ciberseguridad y cambio climático. También fortalecieron habilidades de escucha activa, comunicación efectiva y negociación internacional. 

En el CIDI, liderado por Camilo Delgado, los estudiantes analizaron estrategias de cooperación regional para reducir las brechas de acceso a servicios básicos en comunidades rurales y vulnerables.  

El debate tomó como referencia el acceso al agua y al saneamiento. Según el Censo 2025, casi el 70 % de los hogares rurales accede al agua mediante la red pública, pero solo el 13 % cuenta con agua apta para el consumo humano y menos de la mitad tiene alcantarillado.  

“La experiencia demostró que una simulación académica puede combinar rigor, aprendizaje y diversión”, afirmó Delgado. 

El ejercicio, añadió, permitió a los participantes ganar confianza para expresar sus ideas, negociar con otros y participar activamente en la construcción de consensos.  

En la CICAD, dirigida por Mariano Menéndez, los estudiantes debatieron dos posturas para abordar problemas en zonas agrícolas y comunidades vulnerables, en el marco de las prioridades del Plan de Acción Hemisférico 2026.  

Una de las propuestas planteó una intervención rural forzosa, con énfasis en el control territorial y la seguridad. La otra propuso una estrategia de protección socioeconómica basada en la prevención y el respeto de los derechos humanos.  

En la CIDH, a cargo de Kenneth Jamanca, los participantes reflexionaron sobre las prioridades nacionales para proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales, especialmente frente al uso de datos personales por parte de corporaciones tecnológicas. 

El CICTE abordó la ciberseguridad frente al financiamiento ilícito mediante criptoactivos. Los equipos presentaron sus posiciones, identificaron desafíos y plantearon propuestas para enfrentar esta problemática. 

Briseth Victoria, presidenta del comité, señaló que el ejercicio permitió analizar un fenómeno que ha crecido de forma exponencial. Según Chainalysis, cerca de USD 100,000 millones en fondos ilícitos han sido distribuidos por billeteras digitales sospechosas.  

Finalmente, el IICA abordó la necesidad de fortalecer la cooperación regional frente a la emergencia climática en las Américas. Los estudiantes analizaron la respuesta de los países ante la alerta por la posible llegada de El Niño y debatieron mecanismos de coordinación para enfrentar sus efectos.  

Alerta por el crecimiento de la IA 

La jornada contó con la participación de Miguel Ángel Trinidad, representante de la Secretaría General de la OEA en el Perú; Paolo Tejada Pinto, decano de la Facultad de Derecho de la USIL; Patricia Nieto Melgarejo, directora de la carrera de Relaciones Internacionales, y otras autoridades.   

Durante su intervención, Trinidad advirtió que el uso desmedido de la inteligencia artificial en las escuelas y los centros de trabajo podría debilitar el desarrollo del pensamiento crítico.  

También abordó el concepto del tecnofeudalismo, entendido como una adaptación del sistema feudal al entorno digital, en el que las empresas tecnológicas y digitales concentran el control de estos nuevos espacios.  

“Cada vez más se está viendo una dependencia, pero hay algo que la máquina no tiene: la emoción y el sentimiento. Que no nos agarre un mundo donde no haya memoria”, sostuvo.   

La X edición de SIMOEA reafirmó el compromiso de la USIL con la formación de líderes jóvenes capaces de analizar el contexto global e incidir en las políticas públicas de la región.