La iniciativa cuenta con financiamiento de Prociencia y alianzas estratégicas para potenciar la investigación aplicada en proteínas vegetales y biotecnología agroindustrial.

USIL fortalece investigación agroindustrial con equipamiento tecnológico científico

La carrera de Ingeniería Agroindustrial de la Universidad San Ignacio de Loyola ha reforzado su capacidad científica y tecnológica con la incorporación de equipamiento de última generación, gracias a un proyecto de investigación financiado por Prociencia orientado al desarrollo sostenible de la quinua.

El proyecto, titulado “Producción de hidrolizado proteico de quinua con péptidos bioactivos”, busca generar ingredientes funcionales de alto valor agregado mediante tecnologías verdes y análisis de ciclo de vida, con un enfoque aplicado a las necesidades del sector agroalimentario peruano.

La investigación cuenta con un financiamiento de S/ 350,000 otorgado por Prociencia, al que se suma un aporte institucional de S/ 107,000 de la USIL. El trabajo estará a cargo del Grupo de Ciencia, Tecnología e Innovación en Alimentos.

El proyecto es liderado por el director de la carrera, el Ing. Luis Olivera Montenegro, y se desarrolla en alianza con el INIA, el CITE Agroindustrial Ica y la empresa Fuxion Ltda., lo que refuerza el trabajo colaborativo entre academia, Estado y sector privado.

La quinua, reconocida por la FAO como el alimento del futuro, destaca por su alto valor nutricional y su potencial para contribuir a la seguridad alimentaria mundial, en un contexto marcado por el crecimiento de la demanda de alimentos saludables.

Este grano andino contiene entre 10 % y 22 % de proteínas, además de fibra, grasas insaturadas, vitaminas, minerales y compuestos fenólicos. Su calidad proteica supera a la caseína y a la soja, y aporta más lisina que cereales como el arroz o el trigo.

El interés global por la quinua también se refleja en el comercio exterior. Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones peruanas alcanzaron los USD 142.6 millones, un 9 % más que en el mismo periodo de 2024, con Estados Unidos y Europa como principales destinos.

Equipos de última generación para la investigación agroindustrial

Como parte del proyecto, la USIL ha incorporado un decanter centrífugo GRATT, de origen brasileño, que permite separar de forma eficiente las fases sólido-líquido durante la extracción de proteínas de quinua, optimizando el rendimiento y reduciendo el consumo de agua.

También se ha implementado un tanque reactor de 600 litros, diseñado para la hidrólisis enzimática de proteínas. Este equipo facilita la producción de hidrolizados proteicos y péptidos bioactivos a escala piloto y semiindustrial, bajo condiciones controladas de temperatura, pH y agitación.

El equipamiento se completa con un chiller industrial de 5 HP, clave para el control térmico de los procesos biotecnológicos, y un spray dryer de 15 litros, que permite transformar los hidrolizados líquidos en ingredientes en polvo aptos para alimentos funcionales, suplementos nutricionales y formulaciones innovadoras para la industria alimentaria.

Con esta infraestructura, la universidad consolida una plataforma tecnológica avanzada para la investigación en proteínas vegetales, péptidos bioactivos e ingredientes funcionales, así como para el desarrollo de procesos sostenibles basados en granos andinos y la evaluación del impacto ambiental mediante análisis de ciclo de vida.

De igual modo, la tecnología adquirida fortalecerá la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo y la formación práctica de estudiantes de pregrado y posgrado en ingeniería de procesos, biotecnología y sostenibilidad.

La inversión reafirma el compromiso de la USIL con la investigación aplicada, la innovación tecnológica y la sostenibilidad, y posiciona a la carrera de Ingeniería Agroindustrial como un referente nacional en el desarrollo de soluciones científicas para el aprovechamiento sostenible de la quinua y otros cultivos estratégicos del Perú.