La obra del embajador Óscar Maúrtua propone la integración transpacífica como política de Estado y como eje para el desarrollo económico y la proyección internacional del país.
La Universidad San Ignacio de Loyola presentó el libro Latinoamérica y el Asia-Pacífico en el siglo XXI, del embajador Óscar Maúrtua de Romaña, una obra que propone una lectura estratégica del desplazamiento del poder económico y político hacia la cuenca del Pacífico y del papel que el Perú y la región están llamados a asumir en ese nuevo escenario global.
A lo largo de doce capítulos, el libro examina la evolución del Asia-Pacífico como espacio central de la economía mundial, así como los mecanismos de integración y gobernanza que articulan esta región, entre ellos APEC, ASEAN, la Alianza del Pacífico y los principales acuerdos comerciales transpacíficos.
El análisis combina enfoque histórico, mirada geopolítica y la experiencia diplomática del autor, quien, con un lenguaje claro y accesible, contribuye al debate público y a la toma de decisiones en un contexto internacional cada vez más complejo.
Maúrtua subrayó que el país cuenta con ventajas geopolíticas y comerciales claras, pero advirtió que estas solo se traducirán en desarrollo si se acompañan de institucionalidad, visión estratégica y un aprovechamiento efectivo de los acuerdos vigentes.
En sus comentarios, la exministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, destacó la relevancia del libro en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y debilitamiento de los mecanismos de cooperación global.
Señaló que el Asia-Pacífico ya cumple un rol estructurante en el orden internacional y que la región ofrece modelos de gobernanza, integración productiva y cadenas de valor que América Latina debe observar con mayor atención.
Desde una perspectiva empresarial, Diego de la Torre, presidente del Pacto Mundial de las Naciones Unidas en el Perú, afirmó que la obra “despierta un claro interés por mirar a Asia como un espacio real de oportunidades”, no solo en comercio, sino también en inversión, tecnología y cooperación.
Subrayó que el Perú posee condiciones favorables —como su red de tratados, estabilidad macroeconómica y nuevos proyectos portuarios— para convertirse en un nodo relevante de conexión transpacífica, siempre que actúe con rapidez y planificación de largo plazo.
La clausura estuvo a cargo de Raúl Diez Canseco Terry, fundador presidente de la Corporación Educativa USIL, quien resaltó que la integración del Perú al Asia-Pacífico es una de las grandes palancas para su desarrollo futuro y que la educación, la investigación y el pensamiento estratégico son claves para aprovechar ese vínculo.
El evento contó con la asistencia de diplomáticos acreditados en el país, autoridades militares y académicas, representantes del sector empresarial y miembros de la comunidad universitaria, en una jornada que reafirmó la importancia de fortalecer una visión transpacífica para el desarrollo del Perú en el siglo XXI.