Estudio de la USIL revela su crecimiento, impacto económico y el interés de inversionistas en mercados globales y América Latina.

USIL El gaming y los eSports impulsan la economía digital y atraen inversión global

El gaming y los eSports han dejado de ser una actividad recreativa para convertirse en una industria en expansión dentro de la economía digital, con impacto creciente en la inversión, la innovación y el consumo global.

Un estudio del profesor Luis Augusto Maya Velarde, de la Universidad San Ignacio de Loyola, sostiene que este sector articula tecnología, audiencias y modelos de negocio que generan valor económico sostenido.

“Los eSports —competencias organizadas de videojuegos— reúnen a jugadores profesionales, equipos, plataformas digitales, patrocinadores y millones de espectadores conectados en tiempo real”, explica el especialista.

A diferencia de los deportes tradicionales, este ecosistema opera bajo un modelo diversificado que integra torneos, publicidad, streaming, derechos de transmisión, patrocinios y monetización de comunidades digitales.

Según el estudio, esta dinámica no solo produce entretenimiento, sino también valor económico, reputacional y comercial en mercados altamente competitivos.

El crecimiento del sector ha captado el interés de inversionistas y fondos de capital de riesgo, especialmente en Asia-Pacífico y América, donde las empresas han comenzado a consolidarse como activos atractivos dentro de la economía digital.

En paralelo, la industria abre espacio para la inversión, la creación de startups y la valorización de activos empresariales en un mercado digital cada vez más sofisticado.

No obstante, Maya advierte que este desarrollo enfrenta riesgos asociados a la falta de marcos regulatorios claros, problemas de gobernanza, tensiones en torno a la propiedad intelectual y fenómenos como el dopaje digital o las apuestas ilegales.

“Las reglas del deporte tradicional resultan insuficientes para ordenar un ecosistema digital que evoluciona con rapidez”, señala.

En el Perú, el avance del gaming está ligado al acceso a internet. Según el INEI, en el tercer trimestre de 2025, el 59.7 % de los hogares contaban con conectividad.

Sin embargo, persisten brechas significativas. En Lima Metropolitana, el acceso alcanza al 78.7 % de la población; en el resto urbano, al 62.8 %; y en el ámbito rural, al 23.6 %.

Datos del Ministerio de Cultura indican que, entre 2016 y 2019, el consumo de videojuegos por internet o descargas pasó de 11 % a 14 % de la población, lo que equivale a aproximadamente 4.4 millones de personas.

Esta expansión ya tiene impacto económico. Promperú estima que el mercado peruano de videojuegos generó alrededor de 260 millones de dólares en 2023 y podría superar los 360 millones de dólares en 2027.

Pese a este crecimiento, el reto sigue siendo estructural. El Perú cuenta con condiciones favorables para el desarrollo del sector, pero requiere mayor articulación, profesionalización y reglas claras para consolidar un ecosistema competitivo y sostenible.

El estudio concluye que los eSports representan un espacio donde convergen innovación tecnológica, competencia global y nuevas oportunidades económicas.

Su desarrollo futuro dependerá no solo de su expansión, sino de su capacidad para consolidarse como una industria formal dentro de la economía digital.