Los nuevos estudiantes participaron en una ceremonia simbólica que refuerza el compromiso ético, la vocación de servicio y la formación integral desde el inicio.
La Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) dio la bienvenida a sus nuevos estudiantes de Medicina Humana con la tradicional ceremonia de investidura del mandil blanco, símbolo del inicio de su formación y del compromiso con la vocación médica.
El acto reunió a autoridades, docentes y familias. Como parte de la ceremonia, los padres colocaron el mandil a los estudiantes, un gesto que refuerza la responsabilidad y el espíritu de servicio que implica la profesión.
Durante su intervención, el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Gustavo Gonzales Rengifo, destacó que la formación médica exige excelencia, respeto por la vida y compromiso con la verdad.
“La medicina no se aprende únicamente en los libros; se aprende escuchando, observando, comprendiendo el sufrimiento humano y actuando con empatía”, señaló, al subrayar que cada diagnóstico involucra historias de vida.
En esa línea, reafirmó el compromiso de la universidad con una formación integral basada en valores, responsabilidad social y rigor académico. Asimismo, resaltó el Learning Experience Model, que promueve el aprendizaje a través de experiencias prácticas y reflexivas vinculadas a la realidad, así como el enfoque de “Clínica para Sanos”, orientado a la prevención y promoción de la salud.
Por su parte, la directora de la carrera de Medicina Humana, María Saravia Bartra, explicó que el mandil blanco simboliza compromiso, pureza y confianza. “Es el inicio de una vocación profundamente humana”, afirmó, al exhortar a los estudiantes a asumir su formación con responsabilidad desde el primer día.
El rector, Jorge Talavera Traverso, recordó que este símbolo implica un compromiso con la ética, la vida, la responsabilidad y la sociedad. Además, destacó la cultura de bienestar de la universidad, reconocida con el distintivo internacional Campus Saludable FISU Platinum.
Entre los estudiantes, varios señalaron ser los primeros de sus familias en seguir esta carrera, motivados por el deseo de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas.
Gabriel Huahuamullo Chalco (17) indicó que su decisión se consolidó tras conocer la universidad en un open day. “Me interesaron la infraestructura y el modelo educativo, que busca equilibrar lo académico, lo personal y lo espiritual”, comentó.
En tanto, Editha del Pilar (17) explicó que su vocación nació a partir de su experiencia como paciente. “De pequeña tuve asma y pasé mucho tiempo en hospitales, donde observé que algunos médicos no atendían adecuadamente. Eso me motivó a querer mejorar la atención a los pacientes”, relató.
Los familiares, por su parte, destacaron el valor del acompañamiento en la formación profesional. Marianela Chucos resaltó la propuesta integral de la universidad, basada en su experiencia previa con otro de sus hijos.
“Mi hijo mayor estudia Ingeniería de Sistemas aquí y la menor también desear estudiar Psicología”. La universidad me ha brindado la oportunidad de educar a mis hijos, encaminar su vida y convertirlos en personas de bien”, afirmó.
Finalmente, la directora de la carrera informó que este año egresará la primera promoción de Medicina Humana y destacó el crecimiento sostenido del programa, tanto en infraestructura como en innovación tecnológica aplicada a la formación.
Sobre la Carrera de Medicina Humana
La carrera de Medicina Humana de la USIL está orientada al desarrollo del pensamiento clínico y práctico, bajo un enfoque innovador. Cuenta con laboratorios especializados, un centro de investigación y una clínica de simulación equipada con tecnología de vanguardia.