A falta de un ecosistema que promueva la innovación, universidades, institutos y empresas privadas están desarrollando sus propios microclimas, fomentando y fortaleciendo el espíritu emprendedor en la comunidad estudiantil, en busca de proyectos de escala global. (…) El Centro de Emprendimiento de la Universidad San Ignacio de Loyola (CEUSIL) nació con el objetivo de desarrollar la vena emprendedora de sus alumnos, a través de un programa paralelo a la carrera y bajo un esquema de desarrollo sostenible. Desde hace cinco años, los alumnos no solo pueden incorporar a su malla curricular cursos vinculados a promover el espíritu emprendedor, sino que poseen la alternativa de obtener una mención en Emprendimiento al finalizar sus carreras.
 
Fuente: Cosas / Suple. Educación / Pág. 24-28 / 25-02-2017