Docentes de Arquitectura e Ingeniería Civil detectaron fallas y plantearon medidas para mejorar la seguridad y accesibilidad de estudiantes.
La Universidad San Ignacio de Loyola realizó una evaluación técnica en la institución educativa pública “Raúl Porras Barrenechea”, en Ate, con el objetivo de identificar riesgos estructurales y proponer mejoras que garanticen la seguridad de los estudiantes.
La inspección se da en un contexto crítico. Más de 26 mil colegios públicos en el país presentan daños estructurales que afectan a miles de escolares en el inicio del año académico 2026, según el Ministerio de Educación (Minedu).
Frente a este panorama, un equipo multidisciplinario de la USIL efectuó una revisión técnica de la infraestructura del plantel para detectar posibles vulnerabilidades que comprometan la integridad de la comunidad educativa.
La visita fue liderada por la arquitecta Nathalie Di Florio, coordinadora de la carrera de Arquitectura y Urbanismo, junto con los docentes de Ingeniería Civil Samir Arévalo Vidal y Víctor Manuel Acevedo Laos.
El levantamiento de información evidenció problemas en columnas y muros en uno de los espacios del colegio. Asimismo, se identificaron elementos estructurales con excesiva flexibilidad que ya presentan deterioro.
En materia de accesibilidad, se detectaron accesos y rampas que no cumplen con la normativa vigente, lo que limita el desplazamiento seguro de estudiantes con discapacidad física.
A nivel arquitectónico, también se observaron deficiencias en las condiciones de habitabilidad y en el estado de los materiales de los ambientes educativos, factores que influyen en la calidad del entorno de aprendizaje.
Tras la evaluación, los especialistas elaboraron un informe técnico que plantea medidas de reforzamiento estructural y la rehabilitación de accesos peatonales, con el fin de mejorar la seguridad e inclusividad del plantel.
Los especialistas señalaron que este tipo de intervenciones permite identificar riesgos concretos y proponer soluciones viables que contribuyan a proteger a los estudiantes en su entorno educativo.
La iniciativa forma parte de las acciones de vinculación de la universidad con la sociedad, mediante las cuales se pone a disposición conocimiento especializado en arquitectura e ingeniería para contribuir a entornos educativos más seguros y resilientes.