Ambas instituciones desarrollarán programas técnicos para reducir la informalidad, mejorar la ejecución de proyectos y cerrar brechas en infraestructura en el país.
La Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) y la Sociedad Nacional de Construcción e Infraestructura (SNCI) firmaron un convenio para desarrollar programas de especialización en infraestructura orientados a fortalecer capacidades técnicas y de gestión en el sector construcción.
La iniciativa surge en un contexto de alta informalidad y de miles de proyectos paralizados en el país, factores que limitan el cierre de brechas de infraestructura y el acceso a servicios básicos.
El acuerdo contempla programas en áreas clave como contrataciones con el Estado, solución de controversias, asociaciones público-privadas (APP), obras por impuestos, inteligencia artificial, sostenibilidad y energía.
Las capacitaciones tendrán un enfoque práctico y serán impartidas por docentes especializados. El programa será ejecutado por la Escuela de Posgrado de la USIL y el Centro de Formación, Consultoría & Solución de Controversias RESOLUTIO de la SNCI.
El sector construcción mantiene dinamismo, con un crecimiento de 6,67 % en 2025 y de 15,6 % en enero de este año. Sin embargo, enfrenta desafíos estructurales: más de un millón de personas trabajan en esta actividad y cerca del 78 % lo hace en la informalidad.
A ello se suma que alrededor del 45 % de las obras iniciadas desde 2012 están paralizadas, lo que representa más de 50 mil millones de dólares en inversión detenida.
El fundador presidente de la Corporación Educativa USIL, Raúl Diez Canseco Terry, señaló que la formación especializada es clave para mejorar la ejecución de proyectos y acelerar el cierre de brechas.
“Necesitamos profesionales mejor preparados para gestionar infraestructura con eficiencia y transparencia”, indicó.
Por su parte, el director ejecutivo de la SNCI, César Candela Jara, explicó que el convenio responde a una necesidad concreta del país y se alinea con el Plan Nacional de Infraestructura.
“Esta iniciativa contribuirá a cerrar brechas en formación sobre marcos regulatorios como APP, obras por impuestos y contrataciones públicas”, precisó.
Candela advirtió que la falta de infraestructura impacta directamente en la calidad de vida de la población. “Sin carreteras, hospitales o colegios adecuados, es imposible garantizar derechos esenciales como salud y educación”, afirmó.
Diez Canseco destacó además el interés internacional por el mecanismo de Obras por Impuestos. Según indicó, países como Ecuador, Colombia y Argentina evalúan su adopción por su rapidez en la ejecución y su potencial para reducir riesgos de corrupción.
A nivel global, la demanda de trabajadores en construcción continúa en aumento. Solo en Estados Unidos se requirieron 439 mil nuevos trabajadores en 2025, y se estima que el 41 % de la fuerza laboral se jubilará hacia 2031.
En ese contexto, ambas instituciones buscan formar profesionales capaces de liderar proyectos de infraestructura con estándares de eficiencia, innovación y sostenibilidad.
El dato
El sector construcción proyecta generar más de 20 billones de dólares hacia 2029, lo que incrementa la demanda de capital humano altamente calificado.