Un estudio internacional halló que residir entre los 2500 y 3500 metros se vincula con menor prevalencia de obesidad abdominal e hipertensión.  

Vivir en altura se asocia con menor riesgo de enfermedades crónicas

La receta para una vida más saludable podría estar en las montañas. Un estudio liderado por la Universidad San Ignacio de Loyola señala que vivir en ciudades de altura se asocia a un menor riesgo de síndrome metabólico, un conjunto de factores que, a largo plazo, produce enfermedades crónicas.  

La investigación analizó a más de 29,000 personas de entre 18 y 80 años en Perú, China, Ecuador, Bolivia, México e India. Los resultados indican que la altitud influye en la salud metabólica.  

El síndrome metabólico agrupa obesidad abdominal, hipertensión y alteraciones en glucosa y lípidos. En conjunto, estos factores incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas a largo plazo. 

El menor nivel de riesgo se registró entre quienes viven a altitudes de 2500 a 3500 metros sobre el nivel del mar. En ese grupo, la prevalencia fue de 21.8 %. 

En contraste, el 36.5 % de quienes residen entre 1500 y 2500 metros presentó la afección. Por encima de los 3500 metros, la cifra alcanzó el 30.9 %. 

El estudio también reportó que la obesidad abdominal afectó al 48.9 % de la población de baja altitud y al 48 % de quienes viven en zonas más elevadas; mientras que la presión arterial alta fue más frecuente en personas que habitan por encima de los 3500 metros. 

Además, el 43.5 % y el 43 % de los participantes de los tres niveles de altitud presentó acumulación de grasa abdominal y colesterol HDL bajo.  

La hipertensión se observó en el 28.4 % de los casos, los triglicéridos elevados en el 22.3 % y la alteración de la glucosa en el 13.2 %.  

El síndrome metabólico fue más común en mujeres (35.5 %) que en varones (26.8 %). Asimismo, los nativos andinos mostraron menor riesgo que los migrantes que se trasladaron de la costa a la sierra. 

A partir de estos hallazgos, los autores recomiendan reforzar el control de la presión arterial en ciudades situadas a más de 3500 metros y promover cambios en el estilo de vida. 

Además, exhortaron a desarrollar nuevas investigaciones locales para prevenir las enfermedades crónicas, que causan más de 41 millones de muertes al año en el mundo.  

El estudio fue publicado en la Scientific Reports, de la editorial Nature, y fue realizado por Vicente Benites Zapata, investigador de la USIL; junto especialistas de otras universidades peruanas y extranjeras. 

El dato 

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