El liderazgo y la formación de equipos de alto rendimiento

Hoy, el mundo de los negocios está atravesando por un constante cambio donde la transformación digital e innovación avanzan y se desarrollan aceleradamente. Es la era de la tan ansiada ‘transformación digital’. En este contexto, lograr que las compañías puedan implementar proyectos de cambio que sean efectivos y sostenibles en el tiempo se vuelve un requisito indispensable del mercado.

Muchos de los proyectos de cambio o de transformación de una compañía fracasan por tres razones fundamentales: falta de compromiso de la alta dirección, resistencia de las personas al cambio y por la cultura de la empresa (Casado,2017).

Desde el punto de vista de McManus (2005), la organización debe contar con líderes que tengan una capacidad de influencia tal que genere un compromiso de todas las partes involucradas en el desarrollo de los proyectos. Esto permite generar relaciones constructivas y asegurar que los entregables estén alineados con las estrategias de la organización y generen valor para la misma. Asimismo, es muy importante que los líderes tengan un conocimiento adecuado de la cultura de la organización y las habilidades necesarias para manejar las diferentes líneas de poder y generar confianza en los actores clave para la implementación de sus proyectos. Por último, una característica fundamental del líder del proyecto es tener una comunicación clara y alinear expectativas con las personas de su equipo y partes interesadas. De esta forma se podrán reducir los conflictos negativos y fomentar los conflictos constructivos.

El liderazgo se ha convertido cada vez más en un factor clave del éxito de las compañías para alcanzar los objetivos trazados en sus proyectos. Según el Center for Corporate Change Univer, el 58 % de los proyectos que fracasa se debe a una falta de capacidad de liderazgo de las personas a cargo (Casado, 2017).

En ese sentido es de vital importancia que el buen líder incentive una participación constante por parte de los miembros del equipo y su capacidad de influencia es relevante al momento de dar una directriz en un entorno tan cambiante como es el de la transformación digital. Para ello, los gerentes de proyecto deben lograr una comunicación efectiva con el fin de obtener resultados acordes con los estándares que se encuentran delineados por el core del negocio. Asimismo, en el medio donde se maneja el liderazgo, debe existir empatía por parte de sus miembros con el fin de desarrollar las actividades de manera eficiente. Esto induce a impulsar la motivación y la confianza por parte de los integrantes del equipo logrando un óptimo rendimiento.
 

La integración de los miembros de una organización siempre es valorada, ya que de ello depende en gran parte el poder cumplir con los objetivos plasmados en el planeamiento estratégico. Desde esta perspectiva, el poder ejercido a través de la interacción entre los diversos grupos se puede dar de diversas formas por parte del líder, entre las que se encuentran el poder legítimo y político. El primero es importante, ya que delinea la estructura o la forma en que el poder es administrado; y el segundo actúa como un agente catalizador que promueve el apoyo de un grupo de personas con el fin de lograr una meta en común.

La tendencia en los últimos años es que los líderes se vuelvan flexibles frente a los diversos escenarios que plantea el mercado, donde la competitividad es un elemento clave que promueve el desarrollo de nuevas ideas y proyectos. Para ello es fundamental que el líder se reinvente constantemente para afrontar los problemas que se plantean en la organización.

Durante el ejercicio del poder es común que los grupos interesados entren en una situación crítica debido a que la pugna por ejercer el poder es siempre anhelada, y también se pueden llegar a discordancias y/o incompatibilidad durante el desarrollo del trabajo afectando el rendimiento de las partes que integran la organización, el cual deriva en un conflicto que muchas veces puede ser innecesario y hasta improductivo (Dillon,2017). Desde este punto de vista, los conflictos que se suscitan como consecuencia de deseos opuestos deben ser resueltos de la manera más diplomática posible donde debe primar la comunicación y el trato cordial entre gerentes y subordinados, así como los individuos que conforman la organización en un entorno donde se exprese claramente el problema, se tenga la empatía con las partes que entran en conflicto y la suficiente inteligencia emocional para poder abordar el problema y obtener una solución que beneficie a ambas partes.

A manera de conclusión, podemos mencionar que el liderazgo efectivo promueve la comunicación de ambas partes y que el buen líder articula las diversas situaciones tensas que enfrenta la organización. Por ello es determinante tener identificados las habilidades y conocimientos de los miembros del equipo con el fin de promover el buen rendimiento en un entorno de transformación digital, el cual es tan ágil y versátil a la vez. El poder compartido es clave al momento de ejercer funciones y se debe emplear la persuasión como una herramienta que promueve el liderazgo.

Los conflictos derivan de la diversidad del grupo, el cual es una característica para maximizar el proceso creativo y lograr buenos resultados. En un ambiente donde se generan conflictos es necesario escuchar a las partes involucradas y gestionar positivamente el conflicto, de esta manera el liderazgo permitirá obtener resultados que beneficien al equipo desde el lado interpersonal y a la organización, ya que se podrán lograr acciones consensuadas en beneficios de las partes respectivamente.

Referencias bibliográficas

  • McManus, J. (2005). Leadership Influence, Power and Conflict Management. En Leadership: Project and human capital management. (76-99). Londres: Elsevier.
  • Casado, J. M. (2017). El rol del líder en la transformación digital. Harvard Deusto Business Review, 270, 6-18.
  • Dillon, K. (2017). Gestionar conflictos de forma constructiva. Harvard Deusto Business Review, 270, 68-74.