Durante la ceremonia de investidura de mandiles de Educación Inicial, las autoridades resaltaron el valor de las habilidades socioemocionales frente a la transformación tecnológica.
La Universidad San Ignacio de Loyola realizó la ceremonia de investidura de mandiles de una nueva promoción de estudiantes de Educación Inicial, en una jornada que destacó el compromiso con la primera infancia y la formación de futuras generaciones.
El acto tuvo como momento central la colocación del mandil, símbolo de la vocación docente y de la responsabilidad que asumirán las estudiantes en el cuidado y educación de la primera infancia.
El rector de la USIL, Dr. Jorge Talavera Traverso, destacó el papel de las docentes en la construcción de una sociedad ética, sensible, innovadora y comprometida con su entorno.
“Hoy no solo reciben un mandil; reciben un símbolo de la profesión que han elegido y del compromiso que asumen con la educación y con el futuro de nuestros niños”, sostuvo.
En esa línea, la Dra. Victoria Jiménez, decana de la Facultad de Educación, señaló que el avance de la inteligencia artificial plantea un nuevo panorama para la educación y exige priorizar el desarrollo de competencias y habilidades socioemocionales.
La ceremonia incluyó la bendición de los mandiles, a cargo del padre Emerson Campos, antes de su imposición por las autoridades y los padres de familia.
También participaron la vicerrectora académica, Sandra Zubieta; la vicerrectora de Investigación, Dra. Ana María Muñoz, y la docente de la carrera, Georgina Díaz.
La actividad puso en el centro la dimensión humanística y pedagógica de la formación docente, así como la importancia de preparar profesionales para los desafíos que plantea la educación en un contexto de transformación tecnológica.
El dato
Según el Minedu, hasta el 2019, el Perú requería 30,000 docentes de educación inicial para cubrir los puestos laborales.