La gran sucesión global redefine el liderazgo. Claves para el CEO peruano: IA, sucesión interna y resiliencia en 2026.
Por: Rubén Alcalá Espino, consultor senior de TI, transformación digital y docente USIL.
El tablero corporativo mundial está sufriendo cambios sin precedentes. El periodo 2025-2026 se ha consolidado como el de la "Gran Sucesión". Según el Global CEO Turnover Index, la rotación de líderes alcanzó un récord histórico de 234 salidas globales en el último ciclo, reduciendo la permanencia promedio de un alto mando a apenas 7.1 años.
Para el ejecutivo en Perú, este fenómeno no es ajeno; es una hoja de ruta sobre cómo prepararse para un mercado local que, marcado por la proximidad de las elecciones de 2026, exige hoy una visión de "líder todoterreno".
El retorno al "Insider": confianza sobre novedad
A nivel global, la tendencia de contratar "estrellas externas" está perdiendo terreno frente a la promoción interna. En tiempos de crisis, el mercado premia al líder que ya conoce la organización.
Casos emblemáticos como el de Walmart, donde John Furner tomará las riendas en 2026, o la transición en Procter & Gamble con Shailesh Jejurikar, demuestran esta apuesta por el ADN interno. A ellos se suma Target, que recientemente nombró a su actual CFO, Michael Fiddelke, como el sucesor para liderar la compañía desde febrero de 2026, priorizando la estabilidad financiera. Asimismo, Nestlé ha optado por Philipp Navratil, un veterano de la casa, para timonear la empresa en un momento de reestructuración operativa.
En Perú, esta tendencia de "sucesión paternalista" es la norma en los grandes grupos económicos, como el Grupo Breca, donde la gestión profesionalizada ha mantenido una línea de continuidad técnica, y el Grupo CrediCorp, donde la transición de liderazgos clave suele seguir una ruta de años de preparación interna, asegurando que el nuevo CEO no solo entienda el negocio, sino la compleja psicología del consumidor peruano.
El rol de la IA: de la curiosidad a la operatividad
Ya no estamos en la fase de "probar" la Inteligencia Artificial. Reportes de la consultora Ernst & Young indican que el 68 % de los líderes han colocado la IA en el centro de su inversión de capital.
En Perú, esta inversión no es solo una cuestión de modernidad, sino de eficiencia de costos. Con una economía que busca consolidar su crecimiento tras años de baches, el CEO local está utilizando la IA para proteger márgenes. El mensaje para la gerencia es directo: si nuestra estrategia para 2026 no incluye automatización a escala, nuestra competencia terminará por desplazarnos.
El líder resiliente
Mientras en mercados europeos la rotación se debe a menudo al agotamiento estructural, el CEO que opera en el Perú está demostrando una resiliencia superior. El mercado actual premia a quienes mantienen la liquidez y saben navegar en aguas turbulentas. La proyección de crecimiento del PBI peruano cercano al 3% pone al país en una posición expectante frente a sus pares regionales, pero solo para aquellos líderes que sepan leer la geopolítica global.
Conclusión
El 2026 no perdonará a los improvisados. La tendencia mundial nos dicta que el éxito ya no depende de grandes promesas, sino de una ejecución técnica impecable y una adaptabilidad feroz. El nuevo CEO peruano con visión global debe ser un estratega tecnológico, pero con los pies firmemente plantados en la realidad operativa de su negocio.