Conoce estos tips que podrían favorecer la concentración antes y durante el estudio.

5 ejercicios que ayudan a mejorar la concentración antes de estudiar

Todas las actividades que realizamos, simples y complejas, requieren del proceso de atención. Es un proceso cognitivo que, debido a su importancia, es investigado desde una perspectiva biológica, psicológica y pedagógica. Los procesos atencionales requieren que el sujeto primero filtre la información que recibe del medio, la maneje en función a sus propósitos, demandas internas, exigencias del ambiente y de sus vivencias, por lo que las respuestas frente a determinados estímulos no son iguales para todas las personas. 

La atención es uno de los procesos cognitivos básicos que permite el procesamiento de la información, favorece el aprendizaje y repercute en el rendimiento académico de los estudiantes. El dominio de diferentes estrategias para mejorar los niveles de atención, especialmente la atención concentrada, es una de las principales tareas que tienen los padres, educadores y los mismos estudiantes en todos los niveles educativos.

La concentración está más ligada a la atención voluntaria, debido a que la motivación personal y la capacidad de sostener la atención en el tiempo juegan un rol importante.

A continuación, se presentan algunas recomendaciones que podrían favorecer la concentración antes y durante el estudio:

  1. Planificar. Antes de iniciar la jornada de estudio es importante que el estudiante realice una planificación de las actividades que realizará, asegurándose que cuenta con el tiempo necesario. Por ejemplo, podría hacer una lista de las actividades con el fin de monitorearlas e ir marcando aquellas que va cumpliendo.  
  2. Materiales listos. Implementar los materiales que necesita para disponerse a estudiar; de esa manera evitará distraerse con la búsqueda de estos materiales.
  3. Atención auditiva. Estimular la atención auditiva aislando los sonidos que lo rodean y focalizándose en el sonido que desea mantener. Primero es necesario poner atención a todos los sonidos que hay alrededor; sonidos de autos, cantar de los pájaros, niños jugando y luego elegir el sonido al que desea atender. Esto permitirá que el estudiante aprenda a discriminar todos los sonidos que puedan distraerlo y sólo focalizarse en sus pensamientos cuando se propone estudiar.
  4. Juegos de concentración. Se puede ejercitar la concentración realizando algunas actividades lúdicas: sudokus, sopa de letras, juego de memoria, rompecabezas; éstas estimulan la concentración y favorece el uso de la lógica y el razonamiento.
  5. Relajación. Cuando existen pensamientos distractores que interfieren en la concentración, se puede recurrir a actividades de relajación; realizar ejercicios de estiramiento y respiración, favorece la reducción de la fatiga mental y el estrés.

 

Fuentes de Investigación

Escrito por:

Mg. Elsa Milagros Zavala Bustamante

Docente de la Facultad de Educación de USIL. Magíster en Psicología con mención en Prevención e Intervención en niños y adolescentes. Licenciada en Psicología. Con formación en terapia familiar desde el enfoque sistémico y terapia vincular familiar.