Marketing Relacional y Emprendimiento

Entre las actividades estratégicas que a toda empresa se les recomienda realizar, más aún cuando se está emprendiendo un negocio, se encuentran las que refieren a la construcción de una relación con el cliente. Para ello, algo fundamental que los emprendimientos a veces dejan de prestar atención es que el marketing relacional busca la satisfacción integral del cliente en el largo plazo y no es solo un instrumento para captarlos. 

Si bien una buena acción táctica de iniciación o captación puede realizarse con una campaña de lanzamiento que dé resultados positivos en el corto plazo, no se asegura que en el largo plazo se alcance la calidad esperada de la integración empresa-cliente si no se realiza un adecuado seguimiento estratégico de los factores que componen el Marketing Relacional: servicio de atención al cliente, comunicación y calidad de información u orientación brindada. De no gestionar de forma óptima la relación con el cliente se echaría a perder el prestigio que se ha ganado hasta un determinado periodo y convertiría en gasto lo que en un principio se consideró como inversión. Esto quiere decir que el Marketing Relacional debe apuntar a generar cambios y adaptación a los requerimientos de los clientes en el largo plazo. Así el concepto cumple su objetivo, la de establecer y mantener relaciones duraderas y rentables con los clientes, pero a costa de efectuar mejoras o ejecutar estrategias que agreguen valor al cliente final.
 

Escrito por:

Enrique Castro Guzmán
Coordinador académico de la carrera de Administración y Emprendimiento de USIL https://www.linkedin.com/in/enriquecg Magíster en Ciencias Empresariales y licenciado en Administración por la